Cuba's Economic Future: The Search for Models
Author:
Daniel P. Erikson
EXECUTIVE SUMMARY
Although Cuba continues to be committed to Marxist economics, in the future the island is likely to grapple with the challenges of market-oriented reform that have been faced by a range of socialist and post-communist countries. This paper examines the paths towards reform experienced by a range of countries in the former Soviet bloc, including Russia, various Eastern European countries, and Central Asian republics, as well as by the East Asian countries of China and Vietnam, in order to provide important perspectives on Cuba’s eventual economic transition.
The countries examined have chosen a variety of approaches to economic and political reform, often with mixed results, each offering specific lessons that will be useful to Cuba’s future. At the same time, several general lessons can be drawn from these different experiences. Without question, significant market-oriented reforms are required to enable centrally planned economies to recover and grow. While expanding the space for entrepreneurial activities, the central government must remain competent to design and implement economic policy. Countries with weak governments have typically not fared well during the transition period, allowing for the rise of corruption and political instability. Not all institutions developed for central planning need to be destroyed and replaced; some can be reformed to more effectively regulate a market economy. However, the experiences of other countries suggest that while gradualism can provide a useful way to prod an economy forward, it cannot replace a more far-reaching reform strategy. Another key lesson is that investing in the health and education of citizens is important for centrally planned economies that are opening up to market forces and attempting to compete in the global economy. Finally, Cuba could benefit from technical exchanges, training and development with international financial institutions (IFIs), and an economic policy dialogue on the challenges facing the country’s integration into the global economy.
RESUMEN
Aun cuando Cuba continúe empeñada en mantener su modelo económico marxista, es muy probable que en el futuro tenga que enfrentarse a los desafíos de las reformas propias de una economía de mercado al igual que han hecho otros países socialistas y ex comunistas. Este trabajo aborda las vías hacia las reformas seguidas por un grupo de países del otrora bloque soviético, entre los que se encuentran Rusia, algunos países de Europa Oriental y de Asia Central, así como China y Vietnam en el Oriente Asiático, para ofrecer algunas ideas de interés relacionadas con la posible transición económica futura de Cuba.
Los países analizados han empleado métodos diversos de realizar sus reformas político-económicas, a menudo con resultados disímiles, y cada uno ofrece lecciones específicas que pudieren servirle a Cuba de experiencia en el futuro. Al mismo tiempo, de estas experiencias diversas podrían extraerse algunas lecciones generales. Sin duda alguna, se hace necesario aplicar reformas sustanciales de mercado en las economías centralizadas para que puedan recuperarse y crecer. El gobierno central, a su vez, deberá ser capaz de diseñar e implementar políticas económicas mientras amplía las oportunidades para el intercambio entre las empresas. Aquellos países que han tenido un gobierno débil por lo general no han tenido éxitos en la etapa de transición, al permitir el aumento de la corrupción y la inestabilidad económica. No se hace necesario eliminar o reemplazar todas las instituciones propias de la economía centralizada. Algunas pueden reformarse para que resulten eficaces al regular una economía de mercado. Sin embargo, las experiencias de otros países indican que aunque los cambios graduales pueden servir para hacer avanzar la economía, no podrá sustituir la aplicación de una estrategia de reforma más abarcadora y profunda. Otra lección fundamental es que resultan fundamentales las inversiones en salud y educación de la población en aquellas economías de planificación centralizada que comienzan a abrirse al mercado e intentan competir en la economía mundial. Por último, Cuba pudiera beneficiarse de los intercambios tecnológicos, de la capacitación y el desarrollo que proporcionan las instituciones financieras internacionales y del dialogo sobre políticas económicas referido a los retos que enfrenta el país al integrarse a la economía global.